martes, 8 de mayo de 2012

Life is beautiful to me

La vida está llena de encrucijadas, es un camino de caídas, sorpresas, sufrimientos y alegrías.
Muchas veces tenemos la costumbre de pasear por la vida como si fuese un camino sin fin, como si nadie esperara nada de nosotros, como si fuese para siempre. Algunos acostumbran a andar despacito, disfrutando pasito a pasito mientras otros se embalan sin fijarse a penas en lo que se cruzan por su camino.
No podemos andar muy despacio, dejándonos llevar por las condiciones y situaciones que se nos presentan cada día. No podemos permitir que la vida nos viva, sino que debemos vivirla. Hay que aprender a salir del modo pasivo, del modo automático y no solo esperar a que se presenten las oportunidades correctas sino buscarlas y salir a su encuentro. Debemos fijarnos un objetivo, un sueño, algo por lo que luchar.

Porque una vida sin un objetivo no tiene sentido, porque todo lo que hacemos en la vida tiene un porqué.
Encontrar el sentido de tu vida no es fácil. A veces las preguntas se mezclan o las respuestas que te ofrecen a esos porqués no te satisfacen. Pero es igual, tienes que seguir buscando, porque no todo gira entorno a esas respuestas. Tienes que saber que la prioridad no está en hacerte preguntas sino en ser capaz, cuando estés mal, cuando las voces de tu cabeza y tu corazón te ensordezcan, de sonreír y tratar de llegar lo más lejos posible, lo más alto posible, de trascender todas esas circunstancias y de hacer de tu vida una historia inolvidable. Y entonces, poco a poco, las piezas de tu corazón roto, de tu alma quebradiza se iran ensamblando y todo, absolutamente todo, al fin tendrá sentido.


La felicidad, esa ha de ser tu más alta aspiración. ¿Dónde encontrarla? Pues en aquello que es eterno, en lo que no muere: en el amor, la belleza, en la amistad, en El. La encontramos en las pequeñas entregas de cada día, en los pequeños detalles que para nosotras marcan la diferencia, en aquellos momentos en los que descubrimos qué es lo que realmente nos llena.

Pero hasta que encuentras esa felicidad, hay un largo camino. Porque para sentirte llena tienes antes que saber lo que significia estar vacía, para ser feliz, tienes que haber experimentado lo que es sufrir y para echar de menos a alguien, antes, tienes que dejar ir. No tengas miedo a lo que está por venir, dirige tu vida con fe o mejor, deja que Dios la dirija por ti.

  
La vida no es un camino fácil y mucho menos un camino en el que se nos dé todo hecho. Te encontrarás con cosas que no logras entender, con decisiones erróneas, con momentos difíciles o con situaciones que creías que jamás tendrías que afrontar. Pero da igual, abraza el gran regalo que es la vida sabiendo que es complicada, bipolar, original, insólita, excepcional y, aun así, bella. 
Sabiendo que el Amor, todo lo puede


L.R.

martes, 1 de mayo de 2012

De l'autre côté de l'arc-en-ciel

Mientras veo florecer la ciudad me pregunto a mí misma cuando decidirá florecer mi corazón, me pregunto cuando cambiará de estación, cuando decidirá desprenderse al fin de la fría escarcha que le recubre como un caparazón. Me pregunto cuando terminará la tormenta, cuando llegará la calma. Quisiera saber cuando llegarás, cuando se acabarán los secretos, las noches sin soñar, los días tristes, las tardes grises. Llega pronto, vuelve ya. Porque tengo miedo de seguir mi camino sin ti, por no tener la paciencia de seguir esperando. Recuerdo que antes, cuando te sentía cerca, sonreía sin motivo, recuerdo que antes sí solía soñar, solía volar,mi corazón ardía incendiado por tu Amor...ahora el mundo tira de mí con su gravedad.
No sé que quiero, no se qué busco, no sé que espero... Te espero a Tí ¿dónde estarás?
Supongo que no estoy tan perdida, que mi brújula indica aún quién soy y quién quiero ser. Tengo anhelos, deseos, tengo sueños e ilusiones. Vuelve pronto, llega ya. Porque sino, terminaré siguiéndolos, terminaré haciendo oídos sordos, terminaré ciega ante las maravillas que Tu Plan de Amor tiene para mí, un plan mucho mejor que el que yo pueda tener.
Así que hoy decido echar a andar, avanzar hacia la meta, florecer como jamás lo había hecho, porque te necesito junto a mí. Hoy quiero sentir los rayos de sol acariciar mi cara, respirar hondo y de verdad creer que todo eso es para mi, que es tu regalo para mi. Que nada importa aquí porque al fin y al cabo si algo tiene que acabar, lo hará aquí. Pero quisiera, antes de terminar, disfrutar del camino que lleva hasta ese final, en no tener demasiada prisa por alcanzar la meta, en saber levantarme cuando tropiece por el camino, en saber apoyarme en Tí, en saber poner al mal tiempo buena cara, a los malos momentos, una razón, un para qué.
El secreto está en sonreií sin necesidad de un porqué.
El secerto está en ser feliz por el mero hecho de existir.
El secreto de la vida feliz está en saber apreciar la inmensidad de cada instante y vislumbrar así el rostro amado de Dios .