miércoles, 12 de diciembre de 2012

The perfect man

"Cuando me pidió que le contase como era dudé, pero luego creí que era lo más justo para ella. La tomé en mis brazos y la senté en mis rodillas:
-Era de esas personas que tienen miradas que leen el alma, miradas profundas y sinceras. Creo que eso fue lo que me enamoró. Eso y su sonrisa. Era de esas sonrisas que derriten corazones. Todo en él te invitaba a quererlo, porque todo en él enamoraba y porque el estaba lleno de un Amor mayor. El fuego en sus ojos te reconfortaba, la sonrisa en sus labios te alegraba con solo mirarle. Cuando estaba con él me sentía feliz, liviana, despreocupada, segura... y tenía ese don de despertar en mí los mejores sentimientos, porque él veía siempre lo mejor de mi.  Creo que a su lado aprendí a ser mejor persona. Confiaba en mí y así aprendí a confiar yo en mi misma. Se reía de mí y así aprendi yo a reirme de mi misma y de mis errores. Siempre me pregunté cómo lo hacía, pero tenía una palabra de aliento para cada momento de desesperación, una palabra de consuelo para cada momento de tristeza... un beso para cada error. Poseía el talento de aliviar el dolor, de hacer que el tiempo parara y de hacer que todo perdiese importancia. Podía hacerte sentir la mujer más importante, las más especial. Podía engrandecer hasta el más nimio detalle y endulzar hasta el más amargo de los momentos... Y sí hija mía, tenía un alma vibrante, llena del amor de Dios, vivía en la oración, con gran fe y esperanza en la providencia.

Suspiré perdida en mis recuerdos y miré, a través de una cortina de lágrimas, los dulces ojos de mi hija en los que la genética empezaba a alumbrar un suave fuego que me era familiar.
-¿Y porqué le dejaste ir?
-No le dejé ir. Fue un regalo de la vida al que me aferré y aprendí siempre que pude. Fue un modelo y compañero hasta el último día.
-¿Y entonces que pasó?
-Que un día su Amado le reclamó."


jueves, 18 de octubre de 2012

To Rome with love

Hace mucho que dejé de escribir, porque los tiempos eran malos y la tinta estaba cara.
Hace tiempo que perdí mi inspiración, porque un día me despisté y me la robaron.
Pero hoy he descubierto que un lápiz también vale y que no hace falta inspiración siempre y cuando haya un corazón.
Vivimos en medio de obstáculos, de personas que rompen tus sueños y se empeñan en que vivas su vida. Vivimos en medio de autómatas de caras grises, ojos vacíos y corazones fríos. Gente de triste sonrisa, gente perdida con un corazón quebrado o plagado de cicatrices. Gente infeliz.


Muchos dirán: yo soy feliz.
¿Pero qué es la felicidad? Muchos se han hecho la pregunta y muy pocos han sabido contestar. Yo tampoco tengo la respuesta. Pero sí tengo una teoría. Creo que mi felicidad consiste en vivir mi día a día con la certeza de que no estoy sola, de que El camina junto a mi. Es el vivir cada día sabiendo que tú, por muy lejos que estés, cuidas de mí. Soy feliz porque soy fruto del amor. Soy feliz porque ante cada obstáculo que se me presenta también me llegan las ganas de superarlo y los medios para hacerlo. Soy feliz proque tengo muchas cosas que no merezco, porque la vida me ha hecho muchos regalos, a su manera, pero me los ha hecho y, realmente, sería egoísta no ser feliz. Podría empezar a nombrar miles de estos regalos pero uno hoy me viene a la mente con más fuerza que nunca: la amistad.


Todas esas personas que están a mi lado, que salen a mi encuentro cuando me derrumbo, que me sonríen cuando pierdo mi sonrisa, que rezan cuando yo olvido hacerlo, que me escuchan cuando necesito hablar. Todas esas personas que están ahí porque quieren, porque me quieren. Todos esos rostros que reflejan el rostro amigo de Dios.
Qué grande es el amor. Tal vez ese sea mayor misterio que la felicidad, o tal vez no.
Amor materno, conyugal, entre amigos... amor al hacer las cosas, en el día a día, en la entrega a los demás... está en todos lados, pero ¡qué difícil es apreciarlo!
Realmente hoy he aprendido que no importa donde estés, no importa lo que estés haciendo, no importa si tu felicidad se tambalea porque donde haya amor hay un rayo de luz y de esperanza. Nada importa porque si amas, no estas sola.


Y en mi caso, tal vez de verdad haya entendido que la distancia hace que el amor se fortalezca, madure y se evidencie. Porque es bonito un "te quiero" pero más bonito puede ser un te quiero a miles de kilómetros de distancia acompañado de una oración viniendo de alguien que sabes que por muy lejos que esté, su ausencia le quitaría color a tu vida.
Demos gracias hoy por la amistad. La amistad que hace crecer el alma y que alegra el corazón. Cuidemos de ella como un tesoro porque es lo mejor que tenemos en nuestra vida.
Gracias porque aunque hoy no estés, más que nunca somos tu, yo y El. 

martes, 8 de mayo de 2012

Life is beautiful to me

La vida está llena de encrucijadas, es un camino de caídas, sorpresas, sufrimientos y alegrías.
Muchas veces tenemos la costumbre de pasear por la vida como si fuese un camino sin fin, como si nadie esperara nada de nosotros, como si fuese para siempre. Algunos acostumbran a andar despacito, disfrutando pasito a pasito mientras otros se embalan sin fijarse a penas en lo que se cruzan por su camino.
No podemos andar muy despacio, dejándonos llevar por las condiciones y situaciones que se nos presentan cada día. No podemos permitir que la vida nos viva, sino que debemos vivirla. Hay que aprender a salir del modo pasivo, del modo automático y no solo esperar a que se presenten las oportunidades correctas sino buscarlas y salir a su encuentro. Debemos fijarnos un objetivo, un sueño, algo por lo que luchar.

Porque una vida sin un objetivo no tiene sentido, porque todo lo que hacemos en la vida tiene un porqué.
Encontrar el sentido de tu vida no es fácil. A veces las preguntas se mezclan o las respuestas que te ofrecen a esos porqués no te satisfacen. Pero es igual, tienes que seguir buscando, porque no todo gira entorno a esas respuestas. Tienes que saber que la prioridad no está en hacerte preguntas sino en ser capaz, cuando estés mal, cuando las voces de tu cabeza y tu corazón te ensordezcan, de sonreír y tratar de llegar lo más lejos posible, lo más alto posible, de trascender todas esas circunstancias y de hacer de tu vida una historia inolvidable. Y entonces, poco a poco, las piezas de tu corazón roto, de tu alma quebradiza se iran ensamblando y todo, absolutamente todo, al fin tendrá sentido.


La felicidad, esa ha de ser tu más alta aspiración. ¿Dónde encontrarla? Pues en aquello que es eterno, en lo que no muere: en el amor, la belleza, en la amistad, en El. La encontramos en las pequeñas entregas de cada día, en los pequeños detalles que para nosotras marcan la diferencia, en aquellos momentos en los que descubrimos qué es lo que realmente nos llena.

Pero hasta que encuentras esa felicidad, hay un largo camino. Porque para sentirte llena tienes antes que saber lo que significia estar vacía, para ser feliz, tienes que haber experimentado lo que es sufrir y para echar de menos a alguien, antes, tienes que dejar ir. No tengas miedo a lo que está por venir, dirige tu vida con fe o mejor, deja que Dios la dirija por ti.

  
La vida no es un camino fácil y mucho menos un camino en el que se nos dé todo hecho. Te encontrarás con cosas que no logras entender, con decisiones erróneas, con momentos difíciles o con situaciones que creías que jamás tendrías que afrontar. Pero da igual, abraza el gran regalo que es la vida sabiendo que es complicada, bipolar, original, insólita, excepcional y, aun así, bella. 
Sabiendo que el Amor, todo lo puede


L.R.

martes, 1 de mayo de 2012

De l'autre côté de l'arc-en-ciel

Mientras veo florecer la ciudad me pregunto a mí misma cuando decidirá florecer mi corazón, me pregunto cuando cambiará de estación, cuando decidirá desprenderse al fin de la fría escarcha que le recubre como un caparazón. Me pregunto cuando terminará la tormenta, cuando llegará la calma. Quisiera saber cuando llegarás, cuando se acabarán los secretos, las noches sin soñar, los días tristes, las tardes grises. Llega pronto, vuelve ya. Porque tengo miedo de seguir mi camino sin ti, por no tener la paciencia de seguir esperando. Recuerdo que antes, cuando te sentía cerca, sonreía sin motivo, recuerdo que antes sí solía soñar, solía volar,mi corazón ardía incendiado por tu Amor...ahora el mundo tira de mí con su gravedad.
No sé que quiero, no se qué busco, no sé que espero... Te espero a Tí ¿dónde estarás?
Supongo que no estoy tan perdida, que mi brújula indica aún quién soy y quién quiero ser. Tengo anhelos, deseos, tengo sueños e ilusiones. Vuelve pronto, llega ya. Porque sino, terminaré siguiéndolos, terminaré haciendo oídos sordos, terminaré ciega ante las maravillas que Tu Plan de Amor tiene para mí, un plan mucho mejor que el que yo pueda tener.
Así que hoy decido echar a andar, avanzar hacia la meta, florecer como jamás lo había hecho, porque te necesito junto a mí. Hoy quiero sentir los rayos de sol acariciar mi cara, respirar hondo y de verdad creer que todo eso es para mi, que es tu regalo para mi. Que nada importa aquí porque al fin y al cabo si algo tiene que acabar, lo hará aquí. Pero quisiera, antes de terminar, disfrutar del camino que lleva hasta ese final, en no tener demasiada prisa por alcanzar la meta, en saber levantarme cuando tropiece por el camino, en saber apoyarme en Tí, en saber poner al mal tiempo buena cara, a los malos momentos, una razón, un para qué.
El secreto está en sonreií sin necesidad de un porqué.
El secerto está en ser feliz por el mero hecho de existir.
El secreto de la vida feliz está en saber apreciar la inmensidad de cada instante y vislumbrar así el rostro amado de Dios .


viernes, 13 de abril de 2012

Sueños de algodón

Son curiosas las lecciones que te da la vida. Es irónico lo rápido que puede derrumbarse tu mundo, lo rápido que pueden desbaratarse tus sueños, lo rápido que cambian las cosas. Es triste que existan varias realidades y es duro ir de una a otra, balanceándote como en un columpio, de una a otra, fluctuando sin sentido. Y es que, ¿en qué se sostiene tu mundo, quien sostiene tu mundo?

A veces el suelo firme sobre el que pisas se desintegra bajo tus pies y te encuentras con que tu porte seguro, tu andar recto, ya no son lo que eran.
Te encuentras a flote en un mar de incertidumbre. Te encuentras flotando en medio de la nada.
Tus sueños rotos se evaporan como nubes.
Pero que esto pase, a veces, es necesario. Que todos tus esquemas se rompan, que ya no encuentres el norte, te obliga a pararte, a preguntarte, a replantearte. Te obliga a mirar por donde pisas, a mirar a ambos lados, a preguntarte junto a quién caminas. A sentir que el vacío de tu corazón es tan solo aparente, que hay alguien que se encuentra a la puerta, llamando y deseando desesperadamente entrar.
La vida tiene mucho que ofrecernos y a pesar de su dureza, a pesar de las caídas, a pesar del sufrimiento, las malas caras, los días grises... a pesar de todo lo que tú puedas ver, posee exactamente los ingredientes necesarios para hacernos felices.
Tan solo nos deja a nosotros la opción de hallar la combinación adecuada.
A veces será una mirada inocente quien nos de las mayores lecciones, otras veces una voz autoritaria que nos ordene guardar la compostura y muchas otras será una mano amiga. Una mirada cálida que te recuerde que no importa caer mil veces si se ama la lucha y no la caida, que cuantas más veces caigamos más oportunidades tendremos para levantarnos, que el sufrimiento nos hace más humanos, más comprensivos. Y sobre todo, que el tiempo no cura, tan solo la lucha, la lucha por la santidad.
Un día escucharás a ese Alguien que llama a tu puerta y te enseñará que un segundo puede cambiarte la vida... y nunca sabrás cuando llegará tu segundo. Y tú descubrirás al fin que la vida es inesperada.
Sí, la vida es inesperada, porque Él rompe tus esquemas, tan pronto te da como te quita... pero te anima a seguir, a tener clara la meta y luchar por alcanzarla. Te enseña que, cuando te quite todo, cuando te sientas sola, cuando tus fuerzas flaqueen, debes mantener la mirada bien fija en Su corazón ardiente de amor, sin rendirte, sin desanimarte, andando con cautela, tratando de vivir con alegría, teniendo esperanza y tratando de dejar la huella más profunda posible en la vida de aquellos que se crucen por tu camino.


A CSDR

lunes, 9 de abril de 2012

Back to reality

¿Qué queda cuando ya no queda nada?
Quedan los recuerdos, las sonrisas, las canciones. Quedan las memorias.
Las memorias de las sombras raudas de las gaviotas, que con sus vuelos bajos entretuvieron las tardes sureñas.
Las memorias de un tambor y una trompeta que con su ritmo acompasado marcaban mi paso, marcaban mi esfuerzo.
Las memorias de unas lágrimas que se desbordaron por culpabilidad, por pena y por amor.
¿Qué queda cuando todo ha terminado?
Quedan los momentos compartidos, las amistades, las risas. Quedan las memorias.
Las memorias de las noches sin dormir, de las experiencias que mano a mano nos alegramos hoy de compartir.
Las memorias de esos corazones henchidos de felicidad, de amor, de amistad, de fraternidad.
Las memorias de las palabras que nos dijeron y que nos hicieron cambiar, que nos hicieron crecer y madurar.
Queda un mar azul, una suave brisa, un sol reconfortante, amistades más profundas, corazones más grandes.
Queda una voz, una guitarra, un violín.
Quedan caballo y caballero, quedan anécdotas que contar, momentos que recordar.
Queda una forma de vida, una lección, un sueño, un ideal.
Queda la felicidad, consecuencia de la entrega.

Y es que lo que queda es, en realidad, lo que hemos recibido al darlo todo por Su amistad.

jueves, 29 de marzo de 2012

Des soupirs qui trépassent l’âme

Qué difícil es saborear lo amargo. Qué amarga es la derrota.
Qué duro es dejar ir a lo que más quieres. Qué triste es dejarse vencer.
Esperanza, desasosiego, tristeza, anhelos. Mirar, observar, tratar de entender.
Tratar de asumir que no hay marcha atrás. De entender porqué el tiempo es tan traicionero.
Puede que quiera cambiar cosas de mi pasado. Puede... pero, sinceramente, valoro demasiado mi presente. Soy feliz ahora, por lo que tengo y por lo que no tengo, por lo que gano cada día y por lo que pierdo a cada instante. Por lo que Dios me ha querido dar.
Pienso que los errores del pasado pueden arreglarse en el futuro. Pienso que quien teme a equivocarse jamás será feliz, quien se enorgullece de no dar nunca un paso en falso jamás sentirá su corazón feliz. Quien busca ceñirse a su plan, jamás experimentará el verdadero Amor.
Observo lo que me rodea y me doy cuenta de que he perdido cosas, de que he dejado cosas por el camino, he dejado amigos, he dejado corazones rotos, he dejado libros desgastados, lapices con puntas rotas, sonrisas quebradas, ánimos renovados, espíritus vivrantes.
He llorado, he hecho llorar, he fallado, me han fallado, he herido, me han herido. Es un ciclo, doloroso para muchos, pero abro los ojos y realmente, es también muy hermoso. Es la moneda de la humanidad y en la otra cara tiene una sonrisa para cada uno, ayuda, amor, caridad, amistad, solidaridad, optimismo e ilusión. Por eso, todo lo malo que veo cuando echo la vista a atrás, todos y cada uno de los malos momentos que veo, los agradezco. Solo esos momentos son los que han ido formandome tal y como soy. Soy yo, yo misma, la que, siempre de la mano de Dios, se ha enfrentado a esas situaciones y, sí, solo con Su gracia he sido capaz de superarlas. Y por mucho mal que me hagan, por mucho daño que pretendan hacerme, tan solo me estarán ayudando a seguir, a seguir creciendo, a llegar cada vez más alto. Porque solo quien conoce el sufrimiento sabrá lo que es la verdadera felicidad. Solo aquel que sufre. Solo aquel que lidia con la muerte sabrá apreciar el verdadero valor la vida. Solo aquel que es fuerte sabe imponer una sonrisa a todo lo demás.

Y hoy, sonrío por cada herida, sonrío por ti, por mi, por el mundo entero, porque tengo fe. Ando con cautela porque sé que cada paso de mi presente, fija mi futuro. Y que mi futuro, tal vez, pueda ser una repetición de mi pasado. Una repetición positiva en la que los errores no se repitan, en la que todo sea nuevo, en la que nada, absolutamente nada se ciña a mi plan sino al Suyo, un plan mucho mejor en el cual la felicidad y la esperanza, sean todo cuanto llene mi corazón.

domingo, 11 de marzo de 2012

Beauty is the essence of personality

Quiero ser feliz. Y el querer ya es realizarlo.
Porque tengo la certeza de que hemos nacido para ser felices.
Lo que nos rodea está ahi para hacernos felices, lo que nos rodea es belleza.
Vivimos en un mundo que es perfecto y al que debemos amar. Porque sí, es perfecto con sus defectos.
Y aunque parezca una locura, un sinsentido, realmente también lo es la gente que lo habita. Gente blanca, alta, negra, baja, risueña, fría, desagradable, tímida, distante, cálida, bondadosa, alegre, triste, agradable... no importa, ante todo es gente con un corazón, con sentimientos, ya sea odio o amor, envidia o generosidad, rencor o humildad, soberbia o caridad... tienen un corazón que busca amar, que busca ser feliz. Un corazón anhelante de felicidad, un corazón palpitante que investiga sin cesar cual es el medio por el cual lograr sonreir.
Ese amor tan codiciado está a su alcance. Porque podemos encontrarlo en las cosas más pequeñas, en esa sonrisa, en una mariposa, en esa mirada, en un pestañeo, en la calidez de un rayo de sol, en la intensidad del color de una flor o simplemente en esa pequeña palabra en un momento de desaliento.
La belleza está en la naturaleza.
La belleza está en el alma.
Solo tenemos que pararnos, darle al stop, y vivir cada momento extasiándonos en lo que nos rodea.
Volver a ser niños pequeños, volver a vivirlo todo por primera vez.
Hacer una foto de cada instante y analizarlo, apreciar cada detalle, cada segundo, cada milímetro y exprimir todo el jugo de cada una de las cosas que la vida nos ofrece.
Y es que el mundo, en sí, en su naturaleza más remota, es perfecto.
Levanta tu mirada, sal fuera de tí, olvidate de todo y mira el cielo, tan azul, tan lejano y mira las estrellas, tan brillantes, tan misteriosas. Mira a tu alrededor y asómbrate con lo cristalina que es el agua, descubre que los pájaros saben tanto de melodías como tú, que el rocío brilla con la luz del amanecer, que cada día, el sol muere y vuelve a nacer... Date cuenta de lo verdes que son los árboles, y de que no hay un solo verde, sino que hay más tipos y tonalidades de verdes que de colores en el arcoiris y que también, hay más tipos de miradas que de colores de ojos.
Aprende a apreciar lo eterno de cada momento, lo bello en cada defecto, lo fuerte en cada debilidad, lo grande en lo más pequeño, lo admirable de cada sacrificio, el amor en cada herida.
No trates de imitar la felicidad de los demás, busca la tuya propia.
Porque es tu vida, es tu meta, es tu felicidad.
Y cuando veas que tu barco va a la deriva, sin rumbo, confía en Él, que lo capitanea, cierra los ojos, y déjate conducir atravesando el mar azul. Deja que la brisa acaricie tu cara, sumérgete en las profundidades de tu corazón y pregúntale, mecida por el vaivén de las olas, qué tienes que hacer para ser feliz.

martes, 6 de marzo de 2012

There are no chance happenings

Cuéntame un secreto.
Susúrrame algo bonito que me haga sonreir.
Irrumpe en mis sueños y pon patas arriba mi corazón.
Hazme promesas aun sabiendo que no siempre  las puedas cumplir.
Anestésiame, adorméceme con tu voz.
Llévame a un lugar que nadie conozca, perdamos la noción del tiempo.
Bailemos bajo la lluvia, paseemos por las calles, corramos de la mano.
Contemplemos la belleza del mundo, admiremos juntos la Creación.
Deja que me pierda en tu mirada, que me ahogue en el recuerdo de esos momentos junto a tí.
Disfrutemos de las cosas más típicas, de la rutina.
Encontremos lo excepcional en lo cotidiano, lo especial en lo anodino.
Dejemos de respirar, soñemos con un lejano lugar.
Seamos conscientes de que nada es para siempre y de que cada momento, por ser nuestro, es una eternidad.
No malgastemos las palabras, no desgastemos los "tequieros", burlemos al destino, esquivemos los obstáculos, logremos lo imposible.
Que no haya temor, que no haya duda, que no haya decepción.
Seamos libres, libres de amar.

jueves, 1 de marzo de 2012

Dream yourself along another day

Yo era esa niña que pregunta y busca el porqué de todo. Esa niña cándida e inocente que cree que todo es verdad y que si quiere, puede volar. Una niña que creía en la magia, que era capaz de soñar despierta, de viajar a otro mundo donde la libertad era un derecho y la música una simple realidad. Una niña con la certeza de que las estrellas fugaces cumplen deseos y de que llorando se consigue todo. Una niña que aseguraba que las estrellas son las almas de los que ya no están aqui y que un beso puede curar cualquier herida.
Yo era esa niña.
Lo era, y lo sigo siendo.
Todos llevamos a ese niño en nuestro interior y lo sentimos cuando nos frustramos con la vida y no entendemos porqué pasan las cosas preguntándole desesperadamente a Dios ¿por qué?¿por qué a mí? Lo notamos cuando somos inocentes y nos engañan, cuando ingenuamente nos creemos las palabras dulces susurradas al oído con ternura, cuando ciegamente, creemos y confiamos en que eso, es lo que llaman amor.

Pero ese niño pequeño es el que nos hace libres, el que, en mitad del ruido y de la vertiginosa velocidad del día a día, trae una suave melodía y sueña con cosas que nunca pasarán, con aspiraciones más allá de la realidad. El que sigue con docilidad las palabras que Dios susurra al oído de nuestro corazón. Ese niño es el que nos enseña a amar abiertamente, el que nos ayuda a tener un alma feliz, el que nos hace sonreír. Ese niño es el que nos hace confiar, ver lo mejor de cada persona, la razón por la que tenemos fe.
Por eso, aunque el tiempo pase, jamás acallaré el trinar de la risa del niño que sigue en mi interior y sí, día tras día, seguiré pensando que el mayor poder lo tiene Dios y que puede curar la más profunda de las heridas.

martes, 28 de febrero de 2012

Sometimes, we just have to do something out of the ordinary

Quien no arriesga, no gana.
Arriesgar, es vivir.
Huye de la monotonía, del aburrimiento, de la rutina.
Escabúllete de lo corriente, sé diferente.
Actúa según lo que pienses y sientas en cada momento y no tengas miedo a equivocarte. Porque los errores, son también lecciones. Porque es mejor arrepentirse de hacer algo que de no haberlo hecho.  
Y es que, el mayor riesgo, es no arriesgar.
Arriesga. Nadie garantiza que vayas a ganar, pero he aprendido que perder es una forma de ganar.
He aprendido que a veces arriesgas, te la juegas todo a una carta, a un órdago... y pierdes. Y sientes que el mundo se viene abajo, que todo está perdido, y sientes que todo ha cambiado y que, por muchas sonrisas que te ofrezcan, tu no podrás lucir la tuya como siempre. Hasta que te das cuenta de que nadie tiene derecho a robarte esa sonrisa. Que es tuya y que el mundo no puede cambiarla. Porque tu sonrisa es más fuerte, porque sí, es tuya, pero ante todo es de Dios, Él te la ha dado porque quiere que seas feliz y nadie puede quitarte lo que Dios te ha dado.
Si no arriesgas y lo das todo, jamás recibirás.
Si no arriesgas y haces lo que realmente quieres, a lo que realmente estás llamado, jamás llegarás a ser quien de verdad quieres ser.
Si no arriesgas y amas, jamás podrás ser verdaderamente amado.
Si no arriesgas, si no te entregas, no estarás aprovechando lo mejor de la vida, no estarás disfrutando de cada momento, de cada oportunidad.
Si no arriesgas, ni ganarás, ni perderás.
Simplemente cometerás el error de guardarte en el bolsillo las palabras y las acciones que no tuviste el valor de decir y hacer y que el mundo tenía derecho a conocer.
Con el tiempo, ese bolsillo se hará tan pesado que te hundirá, y ni la palabra más alentadora ni la mejor de las sonrisas podrán mantenerte a flote.
No dejes que eso pase, no dejes que un día te levantes siendo consciente de que no has vivido.
Mejor levántate cada día mirando hacia atrás con orgullo por todos esos momentos de valor en los que diste la cara y arriesgaste y en los que perdiendo, Dios te hizo más fuerte.

domingo, 26 de febrero de 2012

Welcome reality

For every storm life sends a rainbow
For every tear a smile
For every care a promise
For every problem life sends a faithful friend to share
For every sight a sweet song
An answer for each prayer
For every mistake life sends a solution
For every bleeding heart a brilliant smile
For every missed opportunity a second chance
For every imposible thing life sends the strengh to make it possible
And when there's nothing else to do,
Life sends hope so that all your dreams come true.

Well... Life or God?

viernes, 24 de febrero de 2012

Never look back

Ten calma contigo misma.
Ten calma con los demás.
Ten calma con la vida.
Cuando ves que todo está contra tí, que todo parece ir mal, cuando sientas que no puedes más y que ya no sabes de donde sacar las fuerzas para seguir adelante... cierra los ojos.
Cierra los ojos y respira hondo. 
Respira hondo y sé consciente de que no estas sola, que Él camina junto a tí y que pase lo que pase, sea cual sea el obstáculo que se te presente siempre tomará tu mano y te dará la fuerza para superarlo. Y es que es más fuerte la voluntad que la imposibilidad. Las ganas de superación, las ganas de salir adelante y la convicción de que existe un camino por el cual seguir andando, son las que nos hacen capaces de construirlo.
La vida está llena de cosas a las que enfrentarnos, nos pone a prueba, nos hace recapacitar. Nos obliga a pararnos a pensar... a pensar y a darnos cuenta de que somos nosotros quienes tenemos que vivir nuestra vida y que no puede ser ella la que nos viva. No podemos ser esclavos de lo que nos rodea, no podemos ser esclavos de nuestros errores ni esclavos de nuestra conciencia. No hemos nacido para ser perfectos, sino para equivocarnos y labrar nuestro camino a partir de esas equivocaciones. Por eso la vida no es un camino de rosas, y es mejor que no lo sea: lo dura que es a veces y al mismo tiempo lo sorprendente y grata que es, es lo que la hace tan maravillosa.
Si algo sé, es que no puedes dar marcha atrás, que es una carretera con un único sentido. No te permite pararte ni volver atrás, tan solo seguir, seguir y disfrutar de lo que te ofrece... cosas como felicidad, amistad y amor. Pero donde hay felicidad habrá tristeza. Donde hay amistad habrá odio y el amor... no es amor, si no causa dolor.
Aun así, debemos sonreír porque tenemos una vida, Dios nos ha dado esa oportunidad, la oportunidad de vivir.
Nos ha dado el regalo de la vida, una vida de amor, un regalo de amor.
Aprovéchalo, porque sino, llegará el día en el que mires atrás y te des cuenta de que no le sacaste suficiente partido, de que no la apreciaste lo suficiente y de que no hiciste todo lo que hubieses querido hacer.

"Dios no te hubiera dado la capacidad de soñar sin darte tambíén la posibilidad de convertir tus sueños en realidad"