Mientras veo florecer la ciudad me pregunto a mí misma cuando decidirá florecer mi corazón, me pregunto cuando cambiará de estación, cuando decidirá desprenderse al fin de la fría escarcha que le recubre como un caparazón. Me pregunto cuando terminará la tormenta, cuando llegará la calma. Quisiera saber cuando llegarás, cuando se acabarán los secretos, las noches sin soñar, los días tristes, las tardes grises. Llega pronto, vuelve ya. Porque tengo miedo de seguir mi camino sin ti, por no tener la paciencia de seguir esperando. Recuerdo que antes, cuando te sentía cerca, sonreía sin motivo, recuerdo que antes sí solía soñar, solía volar,mi corazón ardía incendiado por tu Amor...ahora el mundo tira de mí con su gravedad.
No sé que quiero, no se qué busco, no sé que espero... Te espero a Tí ¿dónde estarás?
Supongo que no estoy tan perdida, que mi brújula indica aún quién soy y quién quiero ser. Tengo anhelos, deseos, tengo sueños e ilusiones. Vuelve pronto, llega ya. Porque sino, terminaré siguiéndolos, terminaré haciendo oídos sordos, terminaré ciega ante las maravillas que Tu Plan de Amor tiene para mí, un plan mucho mejor que el que yo pueda tener.
Así que hoy decido echar a andar, avanzar hacia la meta, florecer como jamás lo había hecho, porque te necesito junto a mí. Hoy quiero sentir los rayos de sol acariciar mi cara, respirar hondo y de verdad creer que todo eso es para mi, que es tu regalo para mi. Que nada importa aquí porque al fin y al cabo si algo tiene que acabar, lo hará aquí. Pero quisiera, antes de terminar, disfrutar del camino que lleva hasta ese final, en no tener demasiada prisa por alcanzar la meta, en saber levantarme cuando tropiece por el camino, en saber apoyarme en Tí, en saber poner al mal tiempo buena cara, a los malos momentos, una razón, un para qué.
El secreto está en sonreií sin necesidad de un porqué.
El secerto está en ser feliz por el mero hecho de existir.
El secreto de la vida feliz está en saber apreciar la inmensidad de cada instante y vislumbrar así el rostro amado de Dios .
No sé que quiero, no se qué busco, no sé que espero... Te espero a Tí ¿dónde estarás?
Supongo que no estoy tan perdida, que mi brújula indica aún quién soy y quién quiero ser. Tengo anhelos, deseos, tengo sueños e ilusiones. Vuelve pronto, llega ya. Porque sino, terminaré siguiéndolos, terminaré haciendo oídos sordos, terminaré ciega ante las maravillas que Tu Plan de Amor tiene para mí, un plan mucho mejor que el que yo pueda tener.
Así que hoy decido echar a andar, avanzar hacia la meta, florecer como jamás lo había hecho, porque te necesito junto a mí. Hoy quiero sentir los rayos de sol acariciar mi cara, respirar hondo y de verdad creer que todo eso es para mi, que es tu regalo para mi. Que nada importa aquí porque al fin y al cabo si algo tiene que acabar, lo hará aquí. Pero quisiera, antes de terminar, disfrutar del camino que lleva hasta ese final, en no tener demasiada prisa por alcanzar la meta, en saber levantarme cuando tropiece por el camino, en saber apoyarme en Tí, en saber poner al mal tiempo buena cara, a los malos momentos, una razón, un para qué.
El secreto está en sonreií sin necesidad de un porqué.
El secerto está en ser feliz por el mero hecho de existir.
El secreto de la vida feliz está en saber apreciar la inmensidad de cada instante y vislumbrar así el rostro amado de Dios .

No hay comentarios:
Publicar un comentario