Hoy es uno de esos días en el que me pregunto si habré perdido la capacidad de expresarme. Es uno de esos días en los que nada me inspira. Y lo cierto es que tengo mucho que decir, tanto, que no encuentro palabras para hacerlo.
Hoy quiero ayudarte y me frustra no saber cómo hacerlo. Será porque sé muy poco... de ti, de mi, de la vida, de la muerte, de todo lo que nos rodea. Pero quisiera compartir lo que ya sé, lo que he ido aprendiendo de mis errores, de mis experiencias, de lo que me ha ido enseñando la vida con sus sorpresas y sus lecciones.
Quisiera desvelarte mis pilares, mis puntos cardinales.
La vida es un camino, un largo camino lleno de metas. No te conformes con alcanzar cada una de estas sino que tu mayor aspiración sea disfrutar de cada segundo del sendero, apreciar hasta el más mínimo detalle, exprimir cada instante y aprovechar cada oportunidad. Aspirar a lo más grande, no de este mundo, sino a aquello que llaman santidad. Porque todo lo que cruce por tu vida Dios lo ha puesto ahí por algo.
Dios te ha dado la capacidad de sonreír así que sonríe porque puedes, porque has sido dotada con la capacidad de iluminar la vida de alguien con solo un pequeño gesto. Descubre el poder de una sonrisa, cómo, con solo un pequeño movimiento facial, puedes hacer más feliz a alguien y puedes transmitir a los demás que tú eres feliz. Comparte con los demás la magia de tu sonrisa.
Aprende a retirarte a tiempo. No pelees las causas perdidas porque lo que estarás es perdiendo tu tiempo. Aprende a desplegar tus alas y abandonar tus problemas en tierra. Sal de ti misma y busca la objetividad, otra perspectiva con la que observar tus problemas. Abandónate en Él. Aprende a discernir, a diferenciar, desde la altura, aquellas cosas por las que merece la pena luchar de las que no. Aprende a saber cuando es el momento de dar el cambio. Aprende a escuchar la voz de Dios.
Rompe las reglas. Huye de los prototipos. Sé original. Eres quién eres, quién Dios quiere que seas. No importa que no sepas quién, porque Él lo sabe y tiene un plan para ti. Confía y no tengas miedo a ser feliz. No importa cuanto tiempo tardes, acabarás encontrándote Mientras tanto, haz lo que te haga más feliz y nunca lo que los demás crean que te hará feliz.
Déjate sorprender. Que tu corazón esté abierto a cada posibilidad, a cada oportunidad que la vida te ofrezca. No pierdas la ilusión, disfruta de cada cosa como si fuese la primera vez. No pierdas nunca la ilusión, no te dejes llevar por la autocompasión y la melancolía. Vive con esperanza, con la certeza de que Dios tiene un plan especial para TI y sin olvidar que tu máxima aspiración debe ser el ser feliz.
Y por último, aprende a ver lo bueno detrás de cada cosa mala, la lección detrás de cada error, la perseverancia después de cada caída. Aprende a valorar los pequeños detalles de la vida, esas cosas que nos han sido regaladas y puestas en nuestro camino como amapolas al borde de la carretera. Ten paciencia contigo misma, con Dios, con la vida. No pretendas que todo sea perfecto porque la perfección en sí misma no existe, somos nosotros quienes tenemos que abrazar las imperfecciones de la vida para hacerla perfecta a nuestra manera. Abraza tu vida tal y como es y quiérela no intentes cambiarla, adaptate a ella y disfrútala porque solo tienes una oportunidad para vivirla. Abrazate a ti misma y quierete, porque Dios te ha hecho bella y para Él, eres perfecta.




me has alegrado el día , muchas gracias! escribe más por favor!
ResponderEliminarestá dirigido solo para chicas?
Son solo reflexiones, y como tal, están abiertas a todo aquel que quiera leerlas, sea chico o chica.
EliminarEnjoy it!